A medida que la propagación del COVID-19 ha avanzado en México, y habiendo sido decretada la Fase 3 de esta crisis, las principales avenidas de la capital lucen sin el movimiento acostumbrado, pues más de 5.8 millones de autos que solían circular en la CDMX, hoy se encuentran estacionados en los hogares mexicanos.

La desaceleración de la actividad económica mundial por la pandemia ya ha tenido un impacto significativo en el sector automotriz, pues varias de las armadoras a nivel mundial han limitado la producción en línea de sus vehículos. En México, algunas de estas empresas han implementado planes como citas a domicilio para servicio, posibilidad de comprar en mayo y pagar la primera mensualidad uno o dos meses después, 0% de comisión por apertura de crédito con la financiera de la marca.

Para la industria del Seguro en México, tendremos 2 impactos relevantes:

  • Una mejora importantísima en la siniestralidad del ramo de Automóviles para las compañías de seguros y para los grandes flotilleros y/o asegurados que, al permanecer los vehículos en sus casas y lugares de resguardo, reducirá el robo y colisiones en niveles por arriba del 30%. Plataformas de movilidad como DiDi y Uber, hoy se han visto afectadas de manera directa por la disminución de más de 60% de sus viajes diarios, lo cual reduce la posibilidad de tener un siniestro en las calles del país.
  • Con este efecto de la siniestralidad a la baja, las aseguradoras podrán suscribir con márgenes más holgados, que permitan mejorar los costos en las primas de seguros hacia sus asegurados,  y con esto, incentivar que los clientes no dejen de proteger sus unidades y mantengan esta importante contribución a la economía del país. Algunas de las principales compañías de seguros especializadas en el ramo de automóviles, ya se han pronunciado ante esta situación y han apoyado a sus asegurados con prórrogas de pago por 60 o 90 días adicionales, tarifas con descuento para la contratación de pólizas individuales, 3 y 6 meses sin intereses para el pago.

En conclusión, es pronto para definir el efecto final del COVID-19 en la economía mexicana, y particularmente en el sector asegurador. Sin embargo, para el ramo de automóviles esperamos cosas positivas en términos de costos para los próximos meses.

Juan Carlos Alonso
Director de Autos
jcalonso@interesse.com.mx