Las prestaciones y beneficios otorgados por las empresas a sus trabajadores evolucionarán frente a los nuevos escenarios provocados por la pandemia del coronavirus, la cual generó una mayor conciencia en la importancia de estar asegurado y transformó el mundo laboral, actividades profesionales y ajustó ciertas prioridades en los empleados.

Los beneficios deberán redimensionarse frente a los nuevos comportamientos y prioridades en la vida de los trabajadores. La incertidumbre económica no permite asegurar la disposición o capacidad de compra de estos seguros, sin embargo se prevé que derivado del COVID-19 aumente la compra de pruebas, la atención en el hogar y la asistencia psicológica.

El mundo no será el mismo y la flexibilidad será un factor determinante para generar programas que satisfagan las necesidades de empresas y empleados, ya que las nuevas necesidades y gustos en las personas generarán una revolución en el manejo del capital humano.

Los ajustes también demandan un incremento en el uso de la tecnología y la atención vía remota. Los asegurados continuarán con la exigencia de vivir experiencias satisfactorias y novedosas, y evitarán contacto humano para minimizar todo tipo de riesgos después del confinamiento para preservar su integridad.

La consultoría y calidad en el servicio hacia los asegurados serán un punto clave para la diferenciación en el sector del corretaje de seguros. Los productos hechos a la medida de las empresas, así como un servicio de excelencia que permita encontrar soluciones viables para los nuevos desafíos serán cada vez más valorados.

Otro de los enfoques de los asegurados estará en aquellos programas o productos que incluyan enfermedades nuevas, con requerimientos muy particulares. Hasta ahora, la mayor parte de las aseguradoras en México han cubierto el costo de la atención por los contagios del COVID-19 y esto ha sido parte del impulso en una mayor concientización de las personas.

Durante abril de 2020, el monto de las indemnizaciones por la atención de casos vinculados al coronavirus ascendió a 200 millones de pesos en el mercado mexicano, cifra que representa cerca del triple frente a los 76 millones de pesos erogados durante la crisis por la influenza H1N1, según datos de la AMIS.

El contar con primas accesibles será definitivo para evitar retrasos, impagos y cancelaciones de beneficios. No obstante, la posibilidad de un aumento en los costos es evidente por el incremento en la inflación médica generada por el impacto de la depreciación de la moneda mexicana y una mayor frecuencia y severidad por siniestros de COVID-19 o relacionados.

El desafío para el sector asegurador es grande y los jugadores con mayores fundamentos podrán salir adelante. Los beneficios evolucionarán para adaptarse a una nueva etapa en donde todavía hay más dudas que certezas.

Mauricio Torres
Socio Director de Servicio a Clientes
mtorres@interesse.com.mx

Redacción tomada de Expansión, (mayo 2020), CDMX, México, Recuperado de: https://mundoejecutivo.com.mx/ediciones/mundoejecutivo/